Blogia
Somniloquios

"Parece que fui a buscar una pelota..."

"Parece que fui a buscar una pelota..."


"Una tarde me presenté en el estadio para jugar el partido directo desde un cumpleaños de la noche anterior, con por supuesto un estado de ebriedad total. Cuentan que me hicieron duchar como una decena de veces... y tomar varios de litros de café. Jugábamos de local contra River. Entre lo que más o menos recuerdo y lo que me contaron... Cero a cero el partido, cuarenta y un minutos del segundo tiempo: parece que fui a buscar una pelota, proveniente de un pase de Russo…avanzando en diagonal de derecha a izquierda eludí a uno (a Héctor Osvaldo López), la tiré larga entre los dos defensores centrales (uno era Perfumo y el otro Ártico) y cuando desde el arco me salió Fillol en el mano a mano, amagué, lo eludí y la crucé suavemente con la pierna derecha. Modestamente, un golazo. Luego dicen que quedé tirado en el piso riéndome. Tras eso me hice el lesionado, pedí el cambio y me fui directo a dormir a mi casa. Comentan que la gente (ignorando inclusive mi situación de ese momento) me despidió con su tradicional: “Y chupe, chupe, chupe… / No deje de chupar… / El Loco es lo más grande / del fútbol nacional'… ¡Hice un gol borracho!".

René 'el Loco' Houseman, extremo derecha de Huracán y de Argentina, recuerda un partido de 1974.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

3 comentarios

Eduardo -

Seguro que repasando un poco sale fácilmente un equipo entero (suplentes incluídos) de sublimes borracheras en los partidos... al grito de "les vamos a dar una paliza!"

Mornat -

Es bien recordado que el insigne Fernando Ornat, número 3 del equipo de rugby de Ingenieros en la época, tenía por costumbre abandonar siempre la primera melé del partido para aproximarse a la banda de Jarandín y allí arrojar los restos de la curda de la noche anterior. Se ve que el primer empellón le impresionaba las vísceras. Después, recompuestos el vientre y el ánimo, alegremente regresaba al paquete y jugaba el resto del partido como si nada hubiera pasado. Cuántas historias podríamos contar... De hecho, las contaremos.

Eduardo -

Menuda batallita! no sé si te acordarás de un compañero nuestro que lo llamábamos Chubarro. Un domingo se presentó en el campo de la Universidad, tambaleandose y haciendo estrechas las ocho calles de la pista de atletismo, intentando acabar el estribillo de la afamada jota "... cuatro leones tenía/ antiguo puente de piedra..." Luego durante el partido marcó sus dos mejores ensayos de toda la temporada, haciendo contrapies y fintas a toda la línea de tres cuartos del equipo contrario! vamos, toda una exibición... y es que el vino da mucho valor!
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres