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Somniloquios

Alida Valli... caen las últimas hojas en el cementerio

Alida Valli... caen las últimas hojas en el cementerio

Durante un largo plano de un minuto y 33 segundos, Anna Schmidt atraviesa el paseo arbolado del cementerio de Viena. La aguarda a la izquierda del encuadre Holly Martins. Va a despegar el vuelo que debía llevarlo de regreso a Estados Unidos, pero él ha decidido que su obligación es perderlo. "I can’t just leave...", le ha dicho a Calloway. No se puede marchar, así sin más. Su espera a un lado del camino significa la última pregunta ineludible. Los pasos de ella van a ser la respuesta. Ha muerto Harry Lime, el amigo, el amante, y de los árboles desgarrados caen las últimas hojas. Anna pasa de largo. Martins busca en su bolsillo un poco de tabaco que fumar.

Alida Valli falleció el sábado, a los 85 años. Hoy van a celebrarse sus exequias en el ayuntamiento de Roma. He metido el dvd de El Tercer Hombre en el aparato y he vuelto a ver la escena y a dejarme ir en la nostálgica cítara de Anton Karas. Pocas veces dos actores se han mirado con tantos matices y tanta intensidad como Orson Welles y Joseph Cotten en esta película. Pocas veces los ojos de una mujer han sido imperativos, huidizos y distantes como los de Alida Valli en la Viena ocupada. En una película pródiga en maravillosos planos, esta culminación posee la portentosa y serena belleza de lo sublime.

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2 comentarios

M. O. -

Con El Tercer Hombre me ocurre lo mismo que con todas mis películas preferidas, Parco. Que la veo parcialmente, porque necesito sentir lo que me hacen sentir las escenas concretas que sé me fascinan. Pero hay que sentarse de cuando en cuando y verla entera. Estas películas tan grandes siempre te entregan algo nuevo que no esperabas. De eso deben estar hechas las obras maestras. Un abrazo!

Parco -

Hace tiempo que no la veo, pero ésta ha sido de siempre, mecida por la melodía de Karas, una de las películas que más me ha gustado. Sobre todo, dos escenas: primero, obviamente, la aparición de Wells en la plaza; impacta aunque la veas 50 veces. Luego, el diálogo desde lo alto de la noria. Es un peliculón.
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