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Somniloquios

Somniloquio universitario

Somniloquio universitario

Este año he ido un par de veces a la universidad, de donde salí en 1992 o1995. La duda en la fecha se explica fácilmente: debería haber terminado la carrera en el 92, año mágico, de acuerdo a mi promoción; pero me colgaron materias de los bolsillos hasta tres años más tarde, porque desde septiembre de 1990 me entregué a la licenciosa vida del periodista profesional y acabar la carrera a distancia, en un lugar como la Universidad de Navarra, requiere un esfuerzo adicional y el sorteo de murallas bien construidas. En general, a la Universidad no le gustaba que la gente comenzara a trabajar antes de acabar la carrera, y a mí no me gustaba la Universidad. Ellos pretendían que fuéramos estudiantes profesionales (pagando, claro) y ahora los periódicos le dan la vuelta a esa perversión y llenan sus redacciones de becarios profesionales. Es lo que hay. Así que agarré por la calle del medio, regresé a Zaragoza después de tres años full time en Pompaelus... y así me fue. Suspendí incluso Teología (sí, estudiábamos Teología, amigos), arrastré Economía hasta donde fui capaz, con la Empresa Informativa y el Derecho de la Información me metí en un atasco tremendo, no sé cómo conseguí sacar adelante Epistemología (sigo teniendo que mirar al diccionario para recordar de qué iba aquello) y apenas recuerdo qué hice en el proyecto de fin de carrera. Me rescató un buenísimo chaval de Lérida que estaba en el mismo caso que yo, trabajaba en La Mañana, íbamos y veníamos juntos a Pamplona y me llevó como de la mano a los despachos de los profesores para ir sacando adelante el asunto. Porque yo no pisaba el despacho de un profesor ni a tiros. En esa actitud tan poco universitaria había una mezcla de timidez y orgullo. Mi razonamiento siempre fue el mismo: si no apruebo, ya aprobaré; no hay nadie con 90 años tratando de sacar todavía la carrera, así que... algún día aprobaré. Era un silogismo de lo más burdo, pero a mí me tranquilizaba. Y no iba a rogar ni un 0,25 a un despacho. A pesar de que soy sospechoso habitual de tristeza y pesimismo, en realidad yo me tengo por un optimista emboscado, porque aun en las peores circunstancias tiendo a pensar que no me va a pasar nada malo. Acabé aprobando cuando ya había ejercido el periodismo durante cuatro años, incluidas dos paradas en el paro y un trabajo en el que repartía bandejas de desayunos por las habitaciones de un hotel de Londres. Afortunadamente, esa sucesión de acontecimientos me permitió ver la final de París en la grada, sin obligaciones periodísticas. Sí, me perdí la celebración en la plaza del Pilar al día siguiente, pero me asistió otro privilegio notable: volar el 11 de mayo del 95 de vuelta a Londres en un avión con muchos seguidores del Arsenal. La belleza, ay, la belleza de los momentos.

Así que el hombre somniloquio regresó a la universidad ayer, a la Universidad San Jorge para más señas, donde participamos en una charla-coloquio sobre Periodismo Deportivo con la que el centro celebraba el patrón de los periodistas: San Francisco de Sales. Un santo periodista se me hace raro, pero sí. Estaban también Chema González (de Radio Zaragoza), Sergio Melendo (Aragón TV), Miguel Mur (de márketing del CAI) y Andoni Cedrún, reputado (re)portero y showman de registros variados. Antes de cinco minutos ya le habíamos recordado su célebre cantada en aquel gol de Albacete, algo obligado siempre que uno se cruza con el gran Ando. Me extrañó que me invitaran a mí, sobre todo después de que una noche dijera en Avispas&Tomates que no ir a clase en la universidad me parece uno de los comportamientos más nobles que existen. Naturalmente, aquello consistía en una broma sobre mí mismo, quizás demasiado privada como para que los demás la tomaran por el lado correcto, así que hay gente que se pasa el tiempo recordándomela. Para mi presencia en la Facultad ayer me impongo una explicación poco vanidosa: tengo varios buenos amigos, alguno principal, trabajando en la USJ.

El caso es que me encantó ir a la facultad a hablar de Periodismo, porque en el Periodismo pocas veces se reflexiona sobre el Periodismo; se habla mucho y casi siempre mal, con despojo o desprecio sobre las noticias ajenas y las propias, sobre los periódicos, el poder, las filtraciones. Las filtraciones son las noticias que dan los demás; las propias no son filtraciones, son exclusivas. Hay que manejar la nomenclatura. La charla estuvo bien, bueno, guitarreamos ahí lo mejor que pudimos y hasta hubo algún momento divertido. Yo lo pasé de maravilla, y me encantó el nivel de las preguntas (y el modo de articularlas) que hicieron los alumnos. Vi a uno con el AS al fondo, sobre el pasillo central, y otro me interrogó directamente sobre una información que habíamos publicado el día anterior. Pequeñas felicidades de la guerra de guerrillas. En los chicos advertí, de verdad, materia prima y buena preparación, lo cual me reconforta porque en estos últimos años iba perdiendo un poco la esperanza sobre los valores que deben construir este oficio, que parecen extraviarse un tanto en la masificación del periodismo como opción universitaria. Me hace moderadamente feliz también que la gente de Aragón pueda estudiar esta carrera en su propia casa, aunque admito que estudiar fuera (incluso en Pamplona) supone una de las mejores experiencias que he tenido. Hay que empujar adelante a aragoneses que conozcan, vivan, sientan, se identifiquen con lo aragonés en los medios de aquí. No se trata de ser fundamentalistas, pero la identidad hay que defenderla; o mejor que defenderla, cuidarla. Pululan por ahí mercenarios de la palabra escrita cuya única sensibilidad consiste en la defensa de su estulticia.

[Foto: aquel discurso de Maradona en Oxford fue la demostración de que la universidad es una institución generosa. ¡Viva el Diego!... con perdón].

10 comentarios

Andy -

Mario, tu club de fans crece sin control. Ya sabes, esta es tu casa (pero ojo, pronto hacemos la mudanza) y esperamos, alumnos y profes, verte mas por aquí. A ver si coges a Ana en prácticas este verano...!

Mario -

Gracias a todos, sobre todo a Ana, Francisco y Mariela. Por la hospitalidad del miércoles y desde luego por la amabilidad de sus comentarios, tan generosos conmigo.

A Ana: yo pensé que en el vino español se prolongarían las preguntas por vuestra parte, pero supongo que la timidez o la prudencia jugaron en contra de esa posibilidad. No creo que debas preocuparte sobre si las mujeres lo tenéis más o menos difícil en el mundo del periodismo deportivo. Hay menos porque, en general, hay menos chicas a las que les interesa el fútbol, y el deporte en general, que chicos. Pero no te centres en eso porque no llegaremos a ninguna conclusión. Si te quieres dedicar al periodismo deportivo, inténtalo y ya está, por más o menos que cueste. No te detengas en prejuicios propios o ajenos, no se avanza nada con eso ni se resuelve: siempre va a haber quien te aprecie por lo que seas capaz de hacer como profesional, y otros que no lo hagan por ese mismo motivo. Sé crítica contigo misma y no te expliques las frustraciones siempre de acuerdo al criterio del sexo. Respecto a la pasión por el Zaragoza, tranquila. Es necesaria. Luego hay que educarla e imponer el periodismo a cualquier otra cosa, siempre desde el cariño y el respeto. Pero sobre todo, como dijo Chema, desde la honestidad. Ser forofo del Zaragoza no es un problema: deberías vernos un día de partido en la tribuna de prensa. ¿Tú crees que estamos quietos cuando hay un gol? Nada de eso. Pásate un día y lo compruebas.

A Francisco: gracias por la crónica de la charla en tu blog. Estaré atento.

Y suerte a todos en los exámenes, pero sin desesperación: acordáos de que no hay nadie de 90 años intentando aprobar todavía. Aunque hubo un momento en que yo mismo llevaba camino de envejecer ahí.
Abrazos

Mariela -

Bueno, bueno... No sé qué es lo que más me gustó de este post. Ver "al Diego" en esa foto memorable, o eso de que nuestros chavales te han parecido bien preparados. Es cierto. Gracias por la minúscula parte que me toca y gracias por visitarnos en la universidad. Enhorabuena por tu naturalidad y sinceridad. Saludos a Andy ;=)

Per -

"Las filtraciones son las noticias que dan los demás; las propias no son filtraciones, son exclusivas". Brutal. Y real como la vida misma. Existe una versión más sobre las filtraciones-exclusivas ajenas: "Yo eso ya lo sabía". O sea, tonto dos veces: por no publicarlo (o por mentir) y por reconocerlo.

Francisco -

Saludos maestro!
Para mi ha sido un honor haber descubierto tu blog. Soy alumno de primero en la facultad de comunicación de la Universidad San Jorge.
En primer lugar agradecerte tu participación en la charla del otro día, fue muy edificante para los que amamos el periodismo deportivo.
En segundo que me encanta tu forma de escribir. Con un estilo clásico y elegante. Me gusta cuando cimientas tu artículo con referencias a libros, películas o canciones.Además lo haces de forma muy acertada.
Y por último que me gusta mucho tu blog. Además multitemático. Mira yo tambien tengo un blog, me gustaría que me recomendaras. Tu blog ya está entre mis favoritos. Mi web es también de deportes, sobre todo de deporte aragonés (Real Zaragoza, CAI Zaragoza y CAI BM Aragón). La dirección es http://mandawebs.blogspot.com

Un abrazo

Ana Lahoz -

Soy Ana Lahoz. Ni me conoces, ya lo sé, pero ayer me crucé contigo varias veces. Estaba entre el público, como alumna de 2º curso de Periodismo, jeje.

La verdad que la charla me gustó mucho. Y es un honor que gente profesional como vosotros asista a estos actos para enseñar las distintas facetas del mundo periodístico.

En el vino español (que como siempre hay de todo menos vino...) comenté con Nerea, mi profesora de Géneros Periodísticos con la cual tengo examen el martes, que había echado de menos en la mesa la presencia de alguna mujer. Es más, en el turno de preguntas os iba a lanzar una cuestión sobre este tema (¿las mujeres en el mundo deportivo lo tenemos más díficil?), pero Nerea me hizo señas de cortar el rollo porque nos íbamos de tiempo.
Lógicamente quien lucha con ganas por conseguir algo, generalmente, cumple su objetivo, pero en este sector parece que todavía existe el tópico de que el fútbol es para hombres... aunque yo voy a La Romareda y me considero una "sabia" más... pero en fin, supongo que siempre queda gente anticuada por ahí escondida.

Sigo tu blog desde hace un tiempo. Te leo en AS y también en MediaPunta los domingo de partido(por cierto, muy buena la última carta al señor D´Alesandro..)Y lo reconozco, me gusta este mundillo del periodismo deportivo. Ayer lo hablábamos en la charla, creo que jamás seré lo suficientemente objetiva porque amo demasiado al Zaragoza, jaja. Es una pasión que puede conmigo.

Este verano a ver si me busco alguna práctica, porque estoy deseando tener los primeros contactos con esta profesión, pero la verdad que tampoco sé a que puerta llamar. En la Universidad de momento no nos han ofrecido nada... Soy vecina de rellano de Sergio Melendo,jeje.. y ya sé que "el enchufe" a veces viene muy bien, pero... te planteo una cuestión. ¿Si tú (te tuteo si no te importa) fueras estudiante de segundo curso de periodismo y te gustara el deporte.. que harías en una ciudad como Zargoza?

Ya sé que ayer era el día para hacer estas preguntas, pero la mañana no dio para más. En fín, que lo siento por enrollarme taaanto.

Si te decides a contestarme, hazlo aquí. O bueno, te doy la dirección de mi correo por si acaso... olelanika_zgz@hotmail.com

Me voy a estudiar :D

SUERTE y AUPA ZARAGOZA!

Mario -

Muchos días, cuando me tocaba el primer turno de desayunos, me levantaba a las 5.30 de la mañana. A esa hora en verano en Londres es tan de día como si fueran las doce de la mañana. Y sí, el largo regreso en el 52 hasta el cruce con Harrow Road solía hacerlo dormido contra los cristales del autobús. No sé si aquello me enseñó lo que podía llegar a ser, pero me asombra recordar algunos detalles.

Eduardo -

Lo mejor para apreciar lo que uno es o puede llegar a ser es salir fuera; estudiar es una de las mejores maneras de conseguirlo o sino... poner desayunos a las 6 de la mañana y quedarse dormido en el autobús de vuelta a casa

Mario -

Era esa foto o ninguna foto. En Oxford lo reconocieron como Maestro Inspirador de los Soñadores... Teniendo en cuenta que hablamos de un país en el que gritan "¡Sí!", en lugar de "¡Gooool!" cuando marcan, yo creo que esa nominación tan lírica supone un rasgo de emoción sin precedentes desde Shakespeare.

alex -

Esa foto del Diego es antológica. Es como imaginar a Punset vestido de corto, brazos cruzados y pisando un balón, como los futbolistas cuando se presentan ante los medios sobre el césped.