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Somniloquios

Bobos de oro



Por un momento estuve tentado de escribir una crónica en directo de los Globos de Oro, al estilo de aquélla de los Oscars que tan buena noche me hizo pasar, pero supongo que esta vez no me dio el humor para tanto. Vi un ratito la ceremonia, que no tiene casi nada que ver con los Oscars salvo por los protagonistas. Aquí los premios caen como las bolas en la Lotería de Navidad, a todo trapo y sin consideraciones agregadas. Al final resulta que la prosopopeya constituye la verdadera esencia del asunto Oscar; sin ella, queda todo como desleído. Verdaderamente los Globos de Oro sí que son una reunión de vecinos de Hollywood que se hacen los gamberros y cuentan en el escenario sus veleidades alcohólicas, si viene al caso, o hacen chistes con la cocaína. Todo cargado a la cuenta de un anfitrión con ínfulas que se los lleva a cenar a un hotel de lujo mientras oculta en el sótano de casa a su familia disfuncional. Después de leer este artículo sobre la reunión de alegres diletantes, más o menos desocupados, que conforman la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, mi desconfianza se multiplicó.

Si me asomé al tema creo que debió ser para tranquilizar mi conciencia o bien para afirmarla, y me explicaré: no hubiera podido digerir otro premio a la "radiante" y "guapísima" Penélope, que no ganó. Ganó Kate Winslet, portentosa actriz de Reading. Y ganó dos veces, lo que me pareció muy de ley. Y no es que le desee yo a Penélope que no gane porque, oiga usted: aunque ella no lo sepa, esa chica y yo tenemos al menos un amigo en común. Y eso sin echar mano de la teoría de los seis grados de separación. No le deseo derrotas a Penélope, ya digo, y no voy a decir algunas cosas que dice la gente anónima por ahí. Pero me remueve mis convicciones eso de que la vean tan maravillosa en papeles en que yo la aprecio tan limitada. Y me molesta porque me importa el cine, supongo. Porque me gusta. Porque yo sí que soy un desocupado que gasta un buen tiempo de su vida en ver películas y pensar sobre esas películas. La diferencia es que yo lo hago a cambio de nada. Por responsable diversión. Sin prejuicios, sin obligaciones.

Si digo que lo de Winslet fue muy de ley, lo digo porque este año llego muy preparado a la temporada de premios, os lo aviso. Podéis preguntar lo que queráis, que como siempre os responderé lo que me dé la gana. Preparado no sé para qué, pero que me lo he visto casi todo. Y sin salir de casa apenas. Las salas de cine son como el mundo: un lugar potencialmente maravilloso, que nos vemos obligados a compartir con incómodos desconocidos. Así que en mi cómodo sillón he visto las de Clint Eastwood: la emotiva ‘El Intercambio', cine enorme;  y ‘Gran Torino', el último papel de Clint Eastwood según Clint Eastwood. Y más Clint Eastwood que nunca si eso es posible, con un veterano de Corea que parece un compendio de todos sus duros personajes. He visto ‘Revolutionary Road' (amarga reflexión acerca de las insatisfacciones vitales de la edad adulta, ojo que hay que mirar ésta con cuidado si uno no ve clara su existencia), ‘Slumdog Millionaire' (hábil y vibrante cuento de hadas sobre un perro callejero que se hace multimillonario, o no, en un concurso de televisión). ‘El Curioso Caso de Benjamin Button', o ‘Frost/Nixon' (en España llamada ‘El Desafío', no sea que alguien no conozca a Richard Nixon y ya no digamos al periodista David Frost).

También he visto la descarnada y árida ‘Gomorra' (que está muy de moda decir lo buena que es, aunque me resultó demasiado cruda en el fondo y en la forma); y ‘El Divo' (que no está de moda decir lo buena que es pero te digo yo que es también italiana y también buenísima y, para mi gusto, mucho mejor que la otra). O ‘Appaloosa', un western bastante estimulante, tal y como se ha puesto el kilo de western a estas alturas, con engendros como ese de ‘El Tren de las 3:10': ¿Desde cuándo los malos de los westerns se arrepienten y se hacen buenos? ¿Desde cuando los buenos sufren traumas sentimentales porque no pueden ser héroes para sus hijos?

He visto tantas películas en tan poco tiempo que de algunas me cuesta hasta acordarme del final. Me parecieron insustanciales ‘Quemar después de leer' (los Cohen son divertidos pero ya sabemos que nunca serán grandes, aunque tengan grandísimos momentos), ‘Vicky, Raimunda, Barcelona' (ya lo dije) y ‘Quantum of Solace'. Me gustó tan poco Bond (con lo mucho que me había gustado el anterior Bond) que para compensar y de seguido decidí mirar otra de Bond, de los setenta: ‘Vive y Deja Morir', con el estirado Roger Moore y la explosiva canción del señor Paul McCartney. Me gustó ver por fin ‘Marathon Man', una de esas películas de los años 70 que jamás había visto, pero que me quedó en la memoria inconsciente una mañana lejanísima en que mi abuelo me llevó al Cine Dorado a ver una matinal de Sandokán, y yo me obsesioné pensando que se había confundido al comprar las entradas y nos meteríamos en la que no era. Como si alguien pudiera confundir a Dustin Hoffman con Kabir Bedi. He visto ‘Funny Games', del inquietante Michael Haneke; ‘Wall-E' y ‘Bolt'; hasta el ‘Rock and Roll Circus' de los Rolling me vi, una de esas noches en la que necesitaba clavarme en la vena la aguja de un giradiscos. Y me quedé colgado de la tremebunda versión del Sympathy for the Devil que hacen ahí los chicos.

Y pensé que tengo que hablar de la biografía de Ron Wood y de un episodio en el que Ron Wood y yo estuvimos juntos cierta noche tomando yo vino y él vodka a samugazos. Y hasta aquí puedo leer porque eso es un somniloquio aparte y no voy a reventarlo. Hago un inciso: es notable que, siendo periodista, los tres o cuatro encuentros más llamativos con mitos vivientes que he tenido en mi vida fueron casuales y no tuvieron (casi) nada que ver con el periodismo. Detallo: el referido con Ron Wood, el día que le estreché la mano a Mike Tyson, la noche en que me invitó a cenar Hunter Davies, el biógrafo oficial de los Beatles, para luego contar su conversación conmigo en uno de sus libros. Y, por fin, aquella otra velada en la que los Buzzcocks, ídolos del proto punk mundial, nos pidieron que los lleváramos de bares por la ciudad y nos quedamos en blanco sin saber dónde decirles. Y me regalaron una bolsa de plástico con no menos de 50 latas de Guinness para que pasara la noche calentito. Como no sabía a dónde ir con esa carga del todo ilegal, la abandoné en el backstage de La Casa del Loco.

En fin, que vi los Globos de Oro. Que Mickey Rourke ha regresado del infierno con muy mal aspecto, pero con una película llamada The Wrestler, sobre una crepuscular estrella de la lucha libre americana, que no pinta mal. La veo esta noche y ya os llamaré con lo que sea. La triunfadora de los premios fue Slumdog Millionaire, resultona aunque un poco tramposa, como casi siempre ocurre con Danny Boyle (quien por cierto parece el fantasma redivivo de Terenci Moix). Pero una estupenda película, ya digo, quizás mi favorita. Bonita, emocionante, terrible en algunos aspectos, colorista, con una fotografía hermosísima que rescata la belleza incluso en la miseria. El premio a la canción se lo llevó Bruce Springsteen, una irresponsabilidad porque en la sala estaba, nominada, Beyonce Knowles, y habría que haberla sacado a que hiciera el bailecito de Single Ladies (Put A Ring On It), que desde que lo vi os juro que vivo subido a un árbol. Pero claro, con Springsteen en competición la única posibilidad de derrota sería que se enfrentase a Bob Dylan, y no era el caso. El premio lo entregó Sting, tan aceitunado de piel (¿no era un inglés este hombre?, digo) y tan barbudo, con una barba tan cerrada como una alfombra persa: que si no dice el anunciador que es Sting, yo me creo que se ha colado ahí José Manuel Parada. El momento genial de la noche fue un chiste del inglés Rick Gervais sobre el premio a Winslet y las películas sobre el Holocausto... animal, desternillante. Sacha Baron Cohen (el de Borat) intentó después estar a la altura de Gervais, pero ese muchacho tiene la gracia donde ponía Marlon Brando la mantequilla.

Y eso os cuento. Como nota de color, porque sé que las apreciáis, os diré que Demi Moore está más joven que cuando hizo 'Ghost' (mientras Patrick Swayze va ya camino del camposanto, el pobre); y algo parecido ocurre con Tom Cruise: cuando estrenaron Top Gun él tenía 24 años y yo, poco más de 15. Ahora yo paso de los 39 y él se ha quedado en los 32 como mucho. Y de ahí no se mueve desde 'Entrevista con el Vampiro'.

Pd: Estuve pensando poner una foto de la "guapísima" Penélope u otra de Freida Pinto, la adorable actriz india que nos arranca el corazón en su personaje de Latika en 'Slumdog Millionaire'. Porque a mí el canon indio me va tanto como el curry indio, desde siempre, y esta chica es canon pero canon, como el detective Cannon. Y porque si me dicen que Pe es guapísima, que hay opiniones, no sé yo cómo calificar a la tal Pinto exactamente, o a Eva Mendes, que hay que ver cómo se ha puesto esa chica en cuatro días. Compararlas viene a ser como decir que yo juego al mismo deporte que los All Blacks. En el fondo, yo me quedo con el aire de madura dipsomaníaca que va adquiriendo con los años Drew Barrymore, cada día más parecida a Ann Margret en sus mejores mañanas. Al final, os regalo ese vídeo resumen, con la canción de Springsteen para The Wrestler de fondo. Y como decía siempre John Wayne... 'so long my friends!'.

11 comentarios

Mornat -

Well.. Do ya, punk?

Sr. Guerra -

Sé lo que estás pensando: si disparé las seis balas o sólo cinco. La verdad es que con todo este jaleo yo también he perdido la cuenta. Pero siendo este un Magnum 44, el mejor revolver del mundo, capaz de volarte los sesos de un tiro, ¿no crees que debieras pensar que eres afortunado?¿Verdad que sí, vago?

Mornat -

A mí me gustó la primera de Tim Burton. Me divirtió mucho el Joker de Jack Nicholson y el villano que interpretaba el grandísimo Jack Palance. Aún me gusta verla y aún me sé las frases de Nicholson. Sé que no tiene nada que ver con el espíritu del personaje, ni él ni nada de la película, pero la de Tim Burton me pareció una recreación estupenda. Y me encantaba la banda sonora de Danny Elfman. Las siguientes fueron todas insoportables, hasta que reinventaron el personaje en la nueva serie.
El Norteño Jeremías ya ha dicho todo lo que se puede decir sobre Don Siegel; al menos, lo imprescindible. Yo lo subrayo. Y me acuerdo de mi visita a Alcatraz... un momento inolvidable por muchos motivos, que me dejó grabada la historia de la fuga de los hermanos Anglyn (le dediqué un viejo somniloquio al tema y compré un documental buenísimo sobre TODOS los intentos de fuga de la historia de la prisión: sólo triunfó, se supone porque nunca los encontraron, el de los Anglyn, que relata la película).
Abrazos

Jeremy North -

El Caballero Oscuro es la mejor de la serie Batman, que por cierto, sólo me han gustado los dos últimos de Christopher Nolan, los de Tim Burton me parecieron coñazos y no digamos los de Schumacher. Heath Ledger está impresionante, pero eso de dar premios a alguien por "pasarse" en el papel ya está muy visto. Si fuese por eso Bobby de Niro se llevaría todos con sus interpretaciones tan gesticulantes de sus últimos años...

Don Siegel, siguiendo el hilo de unos de los mensajes de Mario, es de esos cineastas que nunca serán reconocidos porque no han sido nunca modernos, ni han sido clásicos, ni han sido progres, pero ha realizado películas impresionantes, de esas que te quedas pensando cómo se pueden conjugar tan bien imágenes, historia e interpretaciones. "Código del Hampa", "Brigada Homicida", "Madigan" o una de los años 50´ sobre bandas juveniles en Nueva York, con un joven Cassavettes como protagonista, son extraordinarias. Y coño, "Harry el Sucio" y sobre todo "La Fuga de Alcatraz" son obras maestras. Incluso llegué a aprenderme el diálogo de Clint con el "Lobito" en las duchas de la prisión...

davicius -

Joer, no abras el melón de los tebeos que me pierdes..... ¿Qué no decir de Superlópez o de mi admirado Iznogoud? Eso si que son antihéroes.....

Mornat -

Supongo que sí, se le pedía eso. Tan exagerado,o más, que el Joker de Jack Nicholson, que era mucho más caricaturesco. La cosa es, efectivamente: ¿Pueden ser esa película y ese actor los mejores del año? A mí me cuesta creerlo. Por ahora prefiero, mil veces, Slumdog Millionaire, con todas sus trampas.
Yo no soy un buen lector de tebeos de superhéroes, aunque de niño compraba algunos, como cualquiera; pero sí soy un buen espectador de películas de superhéroes del estilo de Batman cuya serie, en general, me gusta mucho desde que ha remontado con las dos últimas películas. Al contrario, siempre fui un gran lector de tebeos de antihéroes, tipo Mortadelo y Filemón y, sobre todo, de Asterix. Para mí esas dos historietas (más Calvin y Hobbes, que adoro) son la cumbre del género tebeo en mi cabeza. Muy de andar por casa, muy clásico. Sin embargo, no me interesan las películas de Mortadelo y Filemón ni las de Asterix.
Abrazos

davicius -

Una última cosa con "El caballero oscuro". A mi me gustó mucho, pero no sé si tanto como para ser la mejor película del año (debería verla otra vez). Eso sí, creo que es el Batman que resulta más fiel al cómic, con ese puntillo entre el bien y el mal, y el lado psicológico que, según quién, detesta cuando lee un "tebeo" (a mi me gusta). El Joker de Ledger efectivamente, está exagerado, pero es lo que se le pedia ¿no? Saludos

Mornat -

Y por cierto, si han tenido reparos con El Intercambio, que se prepare todo el mundo para Gran Torino, que es (como he dicho en el somniloquio) Clint Eastwood en estado puro, un resumen de todos esos personajes de convicciones y actos exagerados que le hemos visto hacer a lo largo de los años. Gran Torino no es una obra maestra, pero es una película magnífica con uno o varios personajes adorables. Una película humanista (como humanista ha sido siempre el Clint Eastwood director) en la que se dicen algunas cosas que es necesario decir hoy en día porque, por más que quieran justificarlo, este mundo se ha desordenado mucho y algunas cosas que están ocurriendo no son una buena noticia, aunque nos veamos forzados a aceptarlas (véase Mystic River). Y luego, como siempre, Clint se salva a sí mismo de la hoguera que se ha construido y en la que participarán todos los progres, claro. De forma tal vez un poco obvia, pero para entonces ya nos ha dejado otra gran película. Y divertida. Porque aquí al final, en el fondo, de lo que se trata no es de decir cosas trascendentales de maneras trascendentales. De lo que se trata, sobre todo, es de no aburrir. No aburrir. Que parece sencillo pero no lo es.

Mornat -

Clint Eastwood sólo se mueve entre lo grande y lo muy grande. Calificar de fascista a Harry Callahan me parece un lugar común muy manido y, sobre todo, un argumento con muy escasa solidez. Lo mismo se decía siempre de John Wayne y hasta de John Ford. Y si esos tres hombres representan el fascismo, oiga, que me disculpen pero yo abrazo esa fe. Que yo sepa, por otro lado, el director de esas películas fue Don Siegel: uno de esos genios orillados de una década extraordinaria para el cine, la década de los setenta. En la que, por cierto, la amoralidad se adueña de muchos personajes. Así que ni caso a los críticos, amigos: yo soy vuestro hombre. Como decía Groucho, si nos os gustan mis principios (o mis opiniones) tengo otras.
Davicius: con El Caballero Oscuro me has dado pero bien. Confieso: tengo pendiente volver a verla, porque debe ser que la agarré en mala tarde y me dejó desconcertado, no me enteré de casi nada, me pareció un embrollo y Heath Ledger, una exageración. Pero voy a revisarla porque debí de ser yo. Ahora, que si la vuelvo a ver y sigo pensando lo mismo, me van a oír.
Pd: hay que aclarar que la duda sobre los Stones no alcanza a la obviedad de su larguísimo puñado de grandísimas canciones. También que los vi en directo hace años, antes de que vinieran a Z (aquí no los vi, por cierto). Shine a Light la empecé a ver un día pero me cargó un poco.
Abrazos

davicius -

Qué demonios, ya puedo reconocer públicamente entonces que a mi también me encantó "El intercambio".
He leído críticas metiéndose con casi todo: que si es una obra menor de Eastwood, que si es un guión de "Estrenos TV", etc, etc... Pero el hecho es que al menos a mi, me llegó al alma; la historia, las interpretaciones, la ambientación (ese Los Ángeles de fines de los 20 es impagablae), en fin, todo....
POr cierto, no has comentado nada de "El caballero oscuro"....

Jeremy North -

Lo que no entiendo es que ahora Clint Eastwood pierda de nuevo un poco de encanto para los críticos por "El Intercambio". Yo la fuí a ver muy precavido por las críticas que la calificaban como una película menor, y sin embargo salí del Palafox con la sensación de haber visto cine con mayúsculas, del bueno, del apasionado, del de siempre, el cine de Clint. Angelina, que para tantos críticos fue tan cargante, me parece que está perfecta, incluso contenida. A veces pienso que la "progresía" de aquí está a la que salta con Clint, para recordarle un pasado fascista por un papel de alguien tan anárquico como "Harry el Sucio".

Veo que vas entrando progresivamente en el universo de los "Stones". Estas navidades he podido ver la película de Scorsese sobre ellos y me defraudo un poco, sinceramente.